sábado, 25 de julio de 2015

SINCRONICIDADES
"Comenzamos a darnos cuenta de que ciertas cosas son atraídas repentinamente hacia nosotros de manera muy sorprendentes. Comienza a operar un conjunto de causas subyacentes, un conjunto de fuerzas, como si estuviéramos rodeados por un campo magnético en que los imanes se alinean automáticamente. Pero dicho alineamiento no es espontáneo en absoluto, se trata simplemente de que los imanes están respondiendo a un nivel de causalidad más sutil. " Peter Senge
En este grupo podrás compartir experiencias y pensamientos acerca de la sincronicidad, concepto trabajado por Deepak Chopra y Carl Jung, entre otros, que se refiere a la forma de conexión entre fenómenos o situaciones de la realidad que se enlazan de manera acausal, es decir, que no presentan una ligazón causal, lineal, que responda a la tradicional lógica causa-efecto. La sincronicidad se observa cuando dos hechos análogos o de una misma naturaleza ocurren simultáneamente, y solemos decir que son fruto del azar.
Nuestra vida está llena de sincronicidades, sólo debemos estar atentos a ellas, a esas señales. Jung toma en cuenta la física cuántica como una de las ciencias para explicar la sincronicidad, además de los Arquetipos y el Inconciente Colectivo.

Intensa-mente: Nuevo Tráiler Oficial (Doblado)

lunes, 6 de julio de 2015

12 Tipos de amistades tóxicas


1. La que siempre tiene flojera de todo… ¡hasta de vivir!
Es más fácil salir con Brad Pitt que con ella. Siempre tiene flojera y cancela los planes de última hora, así que aléjate de ella porque no respeta tu tiempo y no le importa tu amistad.
2. La que sólo habla de sí misma.
Basta con decirle que te vas de vacaciones a cualquier parte y ella te cuenta todo lo que le pasó cuando visitó el mismo lugar. No es que sea presumida ni mucho menos, más bien no tiene la capacidad de escuchar y sólo pone atención a las partes de la conversación en las que puede intervenir. Si en verdad fuera tu amiga, también sería capaz de escucharte.
3. La que te presiona para que te emborraches y te drogues.
No es no y ahí debería terminar la discusión. Algunas personas no disfrutan la vida si no toman o se emborrachan, pero si tú no lo haces, disfruta la vida así. ¿Para qué desperdiciar el tiempo con alguien que te quiere inducir al vicio?
5. La que se sale con otro hombre que no es su marido y sumado a que tiene hijos menores y te involucra con su
mentira.
Tu “amiga” no te merece sin siquiera ser capaz de decirte la verdad desde el principio y después se victimiza ante los demás, cuando todos se enteraron por ella misma de su situación. Si en verdad fuera tu amiga  no se ofendería culpándote a ti que todos  alrededor se enteraron de su situación.

6. A la que no le da gusto cuando algo cambia en tu vida para bien.
Si le cuentas que te cambiaste a un mejor trabajo, que te dieron el anillo o lo increíbles que estuvieron tus vacaciones en Tailandia, en lugar de ponerse feliz por ti, intenta compararse, cambia de tema o hace un comentario fuera de lugar. Si en verdad es tu amiga, le dará gusto verte tan feliz.
7. La que espera que hagas todo por ella, pero nunca te regresa un solo favor.
Tú le cuidas a su gato cuando se va de vacaciones, pero ella no es capaz de sacar a pasear a tu perro. Le disparas un drink cuando salen de fiesta, pero ella nunca te puede prestar un centavo cuando lo necesitas. Siempre estas ahí cuando te necesita, pero ella te desvía las llamadas cuando te urge pedirle un consejo. En resumen: si nunca tiene tiempo para ti, tú no tienes por qué aguantarla. 
8. La que siempre critica a las otras chicas del grupito.
Es obvio que no te vas a llevar igual con unas amigas que con otras, y no tiene nada de malo. Pero es horrible tener que escuchar a alguien de tu grupito criticar a otra de tus mejores amigas diciendo que es un albañil porque falta los días lunes al trabajo, porque tiene cara de pan triste porque es quejosa. Aléjate del chisme y del drama lo más pronto que puedas. 
9. La que te tiene celos de todo.
Sabes perfectamente quién es porque le da coraje que seas exitosa, que te vayas de viaje o que tengas un novio que te consienta. Siempre trata de compararse contigo y hace hasta lo imposible por ser mejor que tú. 
10. La que se queja de todo y siempre tiene una actitud negativa.
Odia a tus otras amigas, no quiere reunirse ni para tomar un café y a tus espaldas te critica, critica las tiendas de ropa en las que acostumbras comprar, se queja de todos los restaurantes y las canciones que te gustan. ¡Mándala a volar cuanto antes porque salir con gente negativa deprime, y tú mereces ser feliz!
11. La que no te pela cuando tiene novio.
Si está tan enamorada de su nuevo galán y se olvida que tú fuiste quien la apoyó cuando cortó con su ex, entonces mereces amigas que te valoren en lugar aquéllas que te buscan sólo cuando te necesitan. 
12. La que hace comentarios con la intención de hacerte sentir mal.
Ya sabes, la que te dice cosas como: “Qué bueno que no tienes el último iPhone, seguro tu vida es mucho fácil con el que tienes”. Lo peor de esta clase de comentarios es que son planeados y malintencionados, pero no te preocupes porque eso demuestra que tu “amiga” es inferior a ti. 

viernes, 13 de febrero de 2015

¿Y si no fueron felices y se hartaron de perdices?

Érase una vez el final de un cuento de hadas. Todo había acabado felizmente, y el príncipe y la princesa habían llegado a casarse tras muchas aventuras. Y vivieron felices y comieron perdices.
Pero, al día siguiente, el príncipe tenía un fuerte dolor de cabeza y no le apetecía comer perdiz. Salió a pasear por los jardines mientras la princesa devoraba una perdiz tras otra. Tantas comió, que al llegar la noche sufría una gran indigestión.
Esa noche, el príncipe protestaba, pues no se sentía feliz.
- Vaya birria de cuento. No me siento para nada feliz.
- Si no eres feliz, es porque no has comido perdiz.
Y al día siguiente ambos solo comieron perdices, pero el mal humor del príncipe no desapareció, y la indigestión de la princesa empeoró.
- Vaya birria de cuento- dijo también la princesa.
El tercer día era evidente que ninguno de los dos era feliz.
- ¿Cómo puede irnos tan mal? ¿Acaso no fue todo perfecto durante el cuento?
- Es verdad. Lo tenemos todo, ¡y hasta nos hemos casado! ¿Qué más necesitamos para ser felices?
Ninguno de los dos tenía ni idea, pues se habían preparado para vivir una vida de cuento. Pero, al terminar el cuento, no sabían por dónde seguir. Decididos a reclamar una felicidad a la que tenían derecho, fueron a quejarse al escritor del cuento.
- Queremos otro final.
- Este es el mejor que tengo. No me sé ninguno mejor.
Y, tras muchas discusiones, lo único que consiguieron fue que eliminara lo de comer perdices. Seguían sin ser felices, claro, pero al menos la princesa ya no tenía indigestión.
La infeliz pareja no se resignó, y decidió visitar a las más famosas parejas de cuento. Pero ni Cenicienta, ni la Bella Durmiente, ni siquiera Blancanieves, hacían otra cosa que dejar pasar tristemente los días en sus palacios. Ni una sola de aquellas legendarias parejas había sabido cómo continuar el cuento después del día de la boda.
- Nosotros probamos a bailar, bailar, y bailar durante días- contó Cenicienta- pero solo conseguimos un dolor de huesos que no se quita con nada.
- Mi príncipe me despertaba cada mañana con un ardiente beso que duraba horas- recordaba la Bella Durmiente- pero aquello llegó a ser tan aburrido que ahora paso días enteros sin dormir para que nadie venga a despertarme.
- Yo me atraganté con la manzana cien veces, y mi príncipe me salvó otras tantas, y luego nos quedábamos mirándonos profundamente- dijo Blancanieves- Ahora tengo alergia a las manzanas y miro a mi esposo para buscarle nuevos granos y verrugas.
Decepcionados, los recién casados fueron a visitar al resto de personajes de su cuento. Pero ni el gran hechicero, ni el furioso dragón, ni sus valientes caballeros quisieron hacer nada.
- Ya cumplimos con todas nuestras obligaciones, y ni siquiera tuvimos un final feliz ¿Y encima queréis que nos hagamos responsables de vuestra felicidad ahora que ha terminado el cuento? ¡Venga ya!
La joven pareja recurrió finalmente a sus leales súbditos. Tampoco funcionó porque, a pesar de que obedecieron todas y cada una de sus órdenes, los príncipes siempre habían tenido todo tipo de lujos, y seguían insatisfechos.
- Nada, tendré que encargarme de mi felicidad yo misma - decidió la princesa precisamente el día que el príncipe pensó lo mismo.
Y cada uno se fue por su lado a intentar ser feliz haciendo aquello que siempre le había gustado. Pero por emocionantes y especiales que fueran todas aquellas cosas, no era lo mismo hacerlas sin tener a su lado a su amor de cuento. Tras aceptar su fracaso por separado, volvieron a encontrarse en el palacio llenos de pena y desesperanza.
- Lo hemos intentado todo- dijo el príncipe, cabizbajo-. Ya no queda nadie más a quien pedirle que nos haga felices. Estamos atrapados en un penoso final de cuento.
- Bueno, querido, aún nos queda una cosa por probar- susurró la princesa-. Hay alguien que aún no se ha encargado de tu final feliz.
- ¿Sí? ¿Quién? ¿La bruja? ¿El león? ¿El armario? ¿Voldemort?
- Cariño, no te vayas del cuento. Me refiero a mí. Aún no me he encargado de hacerte feliz. Ni tú tampoco de mí.
Era verdad. Y no perdían nada por intentarlo.
Aunque hacer feliz al príncipe tenía lo suyo. Solía levantarse de mal humor, trabajaba algo menos que poco y era un tipo más bien guarrete. Y tampoco la princesa era perfecta, pues lo menos que se podía decir de ella es que era caprichosa y mandona, bastante cotilla y un poco pesada. Pero, a pesar de todo, se querían, y descubrieron que, al esforzarse por el otro, olvidándose de sí mismos, no necesitaban más que ver asomar la felicidad en el rostro de la persona amada para sentirse plenamente dichosos. Nunca antes habían repartido felicidad, y hacerlo con su único amor los llenaba de tanta alegría que era difícil saber quién de los dos era más feliz.
Pronto se sintieron tan dichosos repartiéndose felicidad que, a pesar del esfuerzo que les suponía, no pudieron parar en ellos mismos, y comenzaron también a preocuparse de la felicidad de sus súbditos y los demás personajes de su cuento. Hasta las legendarias princesas que no habían sabido vivir felices en su final de cuento pudieron recibir su consejo y su ayuda.
Así, habiendo descubierto el secreto de los finales felices, hicieron por fin una última visita para llevar a su amigo el escritor un regalo muy especial: un nuevo final de cuento. Y el escritor lo tomó y lo agregó a la última página, donde desde entonces puede leerse “…y, renunciando a su felicidad por la del otro, pudieron amarse y ser felices para siempre”.


Autor.. Pedro Pablo Sacristan

lunes, 9 de febrero de 2015

Cómo olvidar los errores


Primero hay que saber quien te los vendió.
Si fue la vida, intentando que te sientas orgulloso de vos mismo.
En ese crecer interno de propósitos, metas, de ser alguien, de ser…VOS.

O si te lo vendió un amor, con el anhelo de besos, caricias, sueños, anhelos.

Cómo saber que están rotos? Solo encuentra la causa.

Encuentra su fragilidad… y te das cuenta que el punto más débil de un sueño,
son sus premisas falsas. Tenès que descubrirlas por vos misma.

Si es la vida. No te va a alcanzar el tiempo en realizarlos.
Sino tomas la decisión vos mismo.

Ahí estaría por lo menos reparado hasta la mitad.

Y si depende de alguien, producto de un amor…entonces quítale su locuaz antifaz para que no logre manipularte.

Mira si es de verdad. Mira que no sea un juego. Dejá que te posea.
Que te haga sentir vivo también. Entrégate sin condición. Reílo. Llórala.

Y si al final no era tu sueño real, entrégate a la falacia de sentirte solo
y a lo sumo divida sin rencores. Por lo menos lo viviste. Aunque también lo sufriste.

Así que nadie repara un sueño.

Se vivió…o no se hizo.
Se vivió…y se aprovecho.
Sino… jamás se tuvo. 


                                                                                                    autor: Hugo Candi...

domingo, 8 de febrero de 2015

Frases de amistad



Una amistad sin confianza es una flor sin perfume.
Laure Conan

No puede haber amistad donde no hay libertad. La amistad ama la libertad, y no será encerrada en pequeños y estrechos recintos.
William Penn

La amistad puede convertirse en amor. El amor en amistad... Nunca.
Albert Camus

Compañerismo no siempre es amistad. Pero amistad siempre es compañerismo.
José Narosky

No nos maltraten, y no se les maltratará. Respeten, y se les respetará. Al acero responde el acero, y la amistad a la amistad.
José Martí

Es parentesco sin sangre una amistad verdadera.
Pedro Calderón De La Barca

La amistad sólo podía tener lugar a través del desarrollo del respeto mutuo y dentro de un espíritu de sinceridad.
Dalai Lama

La amistad es el amor, pero sin sus alas.
Lord Byron

La amistad perfecta es la de los buenos y de aquellos que se asemejan por la virtud. Ellos se desean mutuamente el bien en el mismo sentido.
Aristóteles

No hay amigos: hay momentos de amistad.
Jules Renard

Amistad y dinero: el aceite y el agua.
Mario Puzo

La amistad no pide nada a cambio, salvo mantenimiento.
Georges Brassens


sábado, 7 de febrero de 2015

LA FAMILIA INGALLS

A 148 años del nacimiento de Laura Ingalls Wilder, Google le rinde homenaje

El buscador más popular de Internet le dedica el logo de su animación a la escritora norteamericana autora del cuento La pequeña casa de la pradera en el que se basó la popular serie La familia Ingalls.
La autora del cuento en el que se basó la popular serie La Familia Ingalls fue homenajeada hoy en la web. Google le dedica el logo de su animación a la escritora norteamericana Laura Ingalls Wilder que creó el cuento La Pequeña Casa de la Pradera, en el que narra su infancia y que luego sería adaptado a la televisión.
El libro La pequeña casa de la pradera fue publicado cuando Wilder tenía 65 años. Conoció un gran éxito, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. En 1973 fue llevado a la pantalla chica. La serie, que marcó a más de una generación, tuvo nueve temporadas, todas ellas disponibles en español.


La Nación - 7/02/2015